Hablar de ovnis ya no está emparentado con un estigma social. Es verdad, si sos un piloto comercial que tuvo un avistamiento de un objeto volador no identificado, lo mejor para tu carrera profesional, todavía, es mantener la boca cerrada. No obstante, también es cierto que estas cuestiones están ganando terreno en las agendas de poderosos políticos, influyentes científicos y militares que pueden contribuir con su experiencia a la revelación de esa “verdad” que hace tanto tiempo perseguimos los entusiastas de la ufología.
¿Cuál es el statu quo del que hablamos en el título de esta nota? Un mundo en el que aquellos que mencionan a los ovnis y su potencial origen extraterrestre son tratados como locos. Asimismo, un mundo en el que la conspiración de más de 80 años para ocultar esta realidad sigue anclada en mentiras que son aceptadas como las más absolutas de las verdades. ¡Esto está cambiando!
El primer ejemplo de esta revolución ufológica ocurrió en 2017 cuando llegó a la prensa, y posteriormente a las redes sociales, una serie de videos de ovnis captados por la Marina de Estados Unidos. Luego, en 2023 ocurrió lo impensado: David Grusch, ex piloto de combate con pasado en la comunidad de inteligencia estadounidense, denunció en el Congreso de ese país programas de ingeniería inversa practicados a tecnología alienígena y la posesión de parte de agencias secretas de restos biológicos de los tripulantes.
El interés por los ovnis
La opinión pública demostró un interés en el Fenómeno Ovni y miembros de la Cámara de Representantes norteamericana empezaron a ejercer presión para que se revele la verdad más allá de los esfuerzos de la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) que parecía hacer todo lo posible para mantener el secretismo sobre estas cuestiones a pesar de que su misión era exactamente lo contrario.

Finalmente, pasó algo que todavía nos cuesta entender: Donald Trump ordenó a todas las agencias de su gobierno desclasificar archivos sobre avistamientos de ovnis y extraterrestres. A través de un sitio web del Departamento de Guerra esta desclasificación ya tuvo varias tandas en las que se puede ver objetos voladores no identificados que en muchos casos son verdaderamente interesantes. Así es como el statu quo mantenido durante tantas décadas comenzó a tambalear. ¿Caerá en algún momento?
