El presidente estadounidense Donald Trump ordenó a agencias federales como el Departamento de Guerra y la comunidad de inteligencia que eximieran del cumplimiento de los acuerdos de confidencialidad a antiguos empleados y contratistas dispuestos a hablar sobre ovnis. Estas personas pueden reunirse con la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios (AARO) o con el grupo de trabajo PURSUE.

En dichas conversaciones se dejan de lado los acuerdos de confidencialidad previos, aunque la información sigue sujeta a una revisión de desclasificación antes de hacerse pública. Esta medida complementa la reciente publicación de documentos en war.gov/UFO y responde a las inquietudes de legisladores como los representantes Luna y Burchett, quienes elogiaron la iniciativa por representar un avance en materia de transparencia.
El piloto Ryan Graves que es testigo de un avistamiento de ovnis y el astrofísico Avi Loeb que lidera un proyecto para evidenciar la presencia de estas anomalías en la Tierra recibieron favorablemente la medida del presidente, considerándola un paso adelante para comprender estos persistentes misterios.
Trump y los ovnis
El presidente Donald Trump nunca se mostró como un firme creyente del Fenómeno Ovni, aunque destacó que a partir de su posición en el gobierno estadounidense tuvo la oportunidad de hablar con pilotos de combate que le contaron sus experiencias con ovnis y entendió que estos testigos son de la más alta legitimidad.
Asimismo, fue Trump el que ordenó el pasado mes de febrero a las agencias y oficinas de su país que desclasifiquen toda la información que tienen de ovnis y su potencial origen extraterrestre. De esta manera, el presidente de Estados Unidos se convirtió en la cabeza del poder ejecutivo de ese país que más hizo desde ese lugar en favor de la transparencia en cuanto a estas cuestiones. ¿Qué tal?
