Ovnis: el piloto que tuvo cuatro encuentros

El coronel Ryan Bodenheimer voló 70 misiones de combate en zonas de conflicto en Oriente Medio, fue seleccionado para unirse al equipo de élite Thunderbirds de la Fuerza Aérea y pasó cientos de horas adicionales en el aire como piloto comercial. Hasta el invierno pasado guardó silencio sobre sus encuentros aéreos con ovnis, pero ahora siente que el estigma asociado a los avistamientos ha disminuido, hasta el punto de poder compartir detalles sobre la asombrosa cifra de cuatro incidentes diferentes relacionados con objetos extraños que encontró en el cielo. ¡A continuación lo que contó en el podcast Weaponized!

Ovnis
Ryan Bodenheimer (Daily Mail)

Bodenheimer considera que la tecnología avanzada de los ovnis podría mejorar sustancialmente la aviación moderna de diferentes maneras. Su primer encuentro con un ovni ocurrió entre 2010 y 2012 en la Costa Este de Estados Unidos cuando vio distintas esferas del tamaño de la mitad de un auto. Estas anomalías no eran afectadas por el viento lo que descarta globos y drones. Asimismo, algunos de estos orbes desaparecían al ser detectados. Muchas veces hubo reportes de estos encuentros, no obstante, no queda claro qué ocurría con esa información.

El segundo encuentro de Bodenheimer fue con un ovni que tenía forma de triángulo y parecía estar diseñado para la “velocidad y combate”. El objeto pasó muy cerca de su aeronave a gran velocidad haciendo que se sorprendiera por esa maniobra en particular. El líder de formación no vio la anomalía, que presentaba propiedades aerodinámicas, pero no tenía cabina. El coronel no cree que sea de origen estadounidense porque la locación donde ocurrió el hecho no era para nada segura.

Otros avistamientos de ovnis

El tercer encuentro del piloto con un ovni ocurrió en el Valle de la Muerte cuando pudo observar desde la cabina de su aeronave una especia de explosión en reversa, o implosión como manifestó, de color violeta y rojo que desapareció sin dejar rastros. Lo cierto es que después de observar el fenómeno Bodenheimer decidió ir en dirección opuesta porque aparentemente no se habría sentido seguro.

El último encuentro ocurrió cuando estaba trabajando como piloto comercial y volaba al sur de Wyoming entonces pudo ver un reflejo blanco asumiendo que se trataba de otro avión. Sin embargo, no tuvo aviso de tráfico aéreo de esta “presencia”. Unos minutos después los ojos de Bodenheimer no podían creer lo que veían: una figura cuadrada sin ninguna característica aerodinámica que le recordaba a los portales por los que Mario Bros accedía a nuevos niveles en sus videojuegos. Finalmente, el objeto se retiró de manera calmada mientras el testigo estaba atento a no chocarlo, siempre pensando en recordar cada detalle del hecho.