El interés por los extraterrestres está en un momento álgido si tenemos en cuenta lo que ocurre con el Fenómeno Ovni y la desclasificación de archivos que lleva adelante la administración Trump en Estados Unidos. En ese contexto, deberíamos empezar a pensar en cómo sería la revelación de que una civilización alienígena nos está visitando y tiene presencia en el planeta Tierra al igual que nosotros.
La primera pregunta que se nos viene a la cabeza es: ¿Quién debería representarnos frente a los extraterrestres? Podría ser una persona “de ciencia”. Alguien que hable idiomas que, en primera instancia, parecen universales, como lo son la lógica y las matemáticas. ¿Pero podría este individuo con esos recursos plasmar el alma del ser humano en un mensaje inequívoco? Muchos piensan que no.
El representante de la humanidad podría ser un experto en política, tal vez el presidente de Estados Unidos que es el país más poderoso del planeta en la actualidad. O un embajador referido por Naciones Unidas. En este caso, la persona en cuestión debería tener conocimientos de historia y el impacto que hay cuando una civilización híper avanzada colisiona con una de menor envergadura tecnológica.
La comunicación con los extraterrestres
Otra alternativa es que un filósofo sea el encargado de entregar un mensaje de paz y bienvenida a los extraterrestres. Alguien que se haya hecho preguntas existenciales durante toda su vida. Alguien que esté acostumbrado a lidiar con las cuestiones más misteriosas de la realidad. Tal vez esta persona esté capacitada para transmitirle a los alienígenas la “experiencia del ser humano” en su paso por la Tierra.

Vemos que hay distintas formas de encarar el primer contacto con los extraterrestres, pero lo cierto es que ya deberíamos ir pensando en esta cuestión, porque de haber un choque de civilizaciones está en nuestro mejor interés dejar en claro la posición de la humanidad frente a otra civilización inteligente: paz y la posibilidad de aprender cosas unos de otros. ¿Ustedes qué piensan?
