“Desde Lejanas Galaxias”

Gentileza diario Crónica suplemento “Fenómenos Paranormales”. Autor: Carlos Parodi, periodista y escritor (Instagram CarlosParodi.64).

Considerado como el Gran Interrogante del siglo XX, el fenómeno OVNI también trajo bajo un manto de nubes lenticulares, distintas interpretaciones científicas y cuasi- científicas vinculadas a sus presuntos y aleatorios centros cósmicos de origen.

También muchos investigadores en su amplio espectro de revelaciones, aportaron sus propias lecturas relacionadas a planetas cercanos, dimensiones paralelas, agujeros del tiempo, viajeros del futuro y habitantes de ciudades subterráneas.

Galaxia
Portal interdimensional (Grok)

Mientras atravesamos el siglo XXI las controversias interplanetarias continúan, con el auge de la tecnología y la inserción de la “IA” (Inteligencia Artificial) en nuestra vida cotidiana, y siempre girando alrededor de ese interrogante que hasta el momento no presenta signos cercanos de respuestas certeras.

Las primeras y clásicas visiones a través de los telescopios identificaron a Marte y a Venus como sus planetas de procedencia. Algunos científicos, con alto grado de escepticismo ya proclamaban a mediados de los años 50 que, de existir estas hipotéticas civilizaciones extraterrestres, se ubicarían a cientos de “años luz” y que por lo visto no estarían ni de lejos, interesadas en contactar con la Tierra. Pero a finales del siglo pasado fueron descubiertos los llamados “planetas extrasolares” que se hallan por fuera de nuestro sistema solar. Y fue entonces cuando el panorama espacial abrió un abanico de nuevas miradas.

Ante tamaño desconcierto, también surgieron las teorías de los investigadores de raigambre mística que sostienen que convivimos con seres “intra terrenos” quienes se dejan percibir merced a la invocación a través de mantras y en medio de senderos rocosos ubicados en los llamados vórtices de remanentes cósmicos siderales. En este caso, se trataría de seres de luz, carismáticos portadores de mensajes divinos acerca de la “conciencia fraternal que el ser humano debería asumir para con el Universo todo”.

Nuestros vecinos y villanos estelares

Durante la década del 70 y en plena “Era Espacial” comenzaron a publicarse libros sobre “Ganímedes” el satélite de Júpiter, y acerca de “Las Pleyades”, los cúmulos estelares próximos a la Tierra.

Particularmente en el caso de los “Pleyadianos”, se hacía referencia a entidades conocidas como “Los Mensajeros del Alba”. Algunos estudios sostenían que los habitantes de “Las Pleyades” aportaron su ADN para el origen de la vida en la Tierra. En tal sentido, es oportuno recordar que en las leyendas de los “cherokees”, primigenios habitantes de los bosques del sudeste de los Estados Unidos, se hacía referencia a estos maestros portadores de conocimientos ancestrales.

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Pleyadana y Cherokee (Grok)

Algunos apasionados investigadores ufológicos actuales, a través de la “Inteligencia Artificial”, han descripto las características que poseerían sus probables habitantes. Por ejemplo, los que provienen de Venus se caracterizarían por su piel escamosa; los de la Luna corresponderían a dos especies: una hermandad blanca pacífica y una iguanoide decididamente hostil.

Por su lado los marcianos curiosamente no poseerían color verde, sino rojo. También y siempre de acuerdo con los infinitos avatares creados por la “IA”, en otros planetas como Urano y Mercurio, sus habitantes no tendrían características antropomórficas, ya que pertenecerían a una variable de reptiles gelatinosos, tal como los presenta la intrigante película La Llegada (2016).

Diversas hipótesis científicas

También muchos físicos postularon que, de existir tales civilizaciones, la comunicación con ellas sería de carácter electromagnético por lo cual el envío de ondas de radio resultaría el canal más adecuado. En esa dirección experimentó Frank Drake (1930-2022) astrónomo estadounidense creador del proyecto “Ozma” con el cual se intentó enviar ondas de radio al Cosmos de manera que fueran recibidas por los extraterrestres para que nos enviaran una señal de respuesta.

Pero hace unos años, el audaz investigador de Harvard y oriundo de Israel, Avi Loeb, sugirió que el asteroide llamado “Oumuamua” correspondería a basura espacial perteneciente a una nave alienígena, mientras que el científico Nikku Madhusudhan, de Cambridge, aseguró:  “En pocos años se producirá una transformación importante en nuestra comprensión de la habitabilidad planetaria y la vida en el Universo”.

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Avi Loeb analizando datos (Grok)

Lo real es que, cualquiera sea el origen de las naves que surcan los cielos del planeta, su propia fenomenología corre el velo de un nuevo paradigma que cuestiona y vulnera nuestra propia esencia tanto religiosa como antropológica. Bajo este escenario y ante la confirmación de su existencia, los esquemas de percepción de nuestra realidad se verían alterados para siempre. De esta forma y tal como dijo el escritor y científico británico Arthur C. Clarke (1917-2008): «Existen dos posibilidades, o estamos solos en el universo, o no lo estamos. Ambas son igualmente aterradoras«.

Casuística OVNI Argentina. Desde Ganímedes “vía” Marte y en vuelo directo hasta Mendoza

En agosto de 1968 la experiencia extraterrestre de dos mendocinos empleados del Casino, sobresaltó a la opinión pública. Mientras se trasladaban en un auto Chevrolet modelo 1929 por una zona residencial, a las 3:30 de la madrugada, su motor se detuvo y observaron el descenso de una nave discoidal de 4 metros de altura por 1,5 de alto, sobre un terreno baldío.

De acuerdo con el testimonio de los testigos, ambos vieron bajar del plato volador a cinco tripulantes que se comunicaron con ellos en un lenguaje similar al castellano. También los humanoides les tomaron muestras de sangre y a través de una pantalla portátil les mostraron “un paisaje con una gran cascada y un gran hongo similar al de una explosión atómica”.

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Ovni persigue a Chevrolet del 29 (Grok)

El caso fue estudiado por los integrantes del “Centro de Investigaciones Espaciales” quienes aseguraron que de acuerdo con las características descriptas, los alienígenas provenían desde “Ganímedes” previa escala en Marte