Aldo Rebelo, quien fue ministro de Defensa de Brasil entre 2015 y 2016, respaldó el caso Varginha, el “Roswell brasileño”, como un evento documentado con una nave estrellada y su tripulante alienígena examinado por el neurocirujano Dr. Italo Venturelli, quien describió la piel del ser como marrón aceitosa, sus ojos grandes y rojos además de una naturaleza tranquila. Entre los testigos del hecho se encontraban tres niñas, un conductor de autobús, soldados y el médico al que hacemos referencia en este párrafo.

El funcionario también confirmó el incidente de Colares de 1977 y la Noche Oficial de los Ovnis de 1986, sugiriendo la participación de Estados Unidos en la recuperación de materiales de origen extraterrestre. Si bien el ejército brasileño en 2010 calificó lo ocurrido en Varginha como una identificación errónea de un hombre local discapacitado, las declaraciones de Rebelo como aspirante a la presidencia en 2026 son un llamado a la desclasificación conjunta con Estados Unidos, alimentando el misterio que aún persiste respecto a estos casos.
Estas revelaciones de parte del ex ministro de Defensa brasileño se dan en un contexto donde Estados Unidos está desclasificando archivos sobre avistamientos de ovnis que hasta el momento no tienen explicación luego de una orden ejecutiva emitida por Donald Trump. Por este motivo y teniendo en cuenta que Rebelo puede llegar a ser el próximo presidente de Brasil es interesante ver cómo se alinea detrás de la posición norteamericana en este sentido.
Más sobre el caso Varginha
El coronel retirado Fred Clausen habló hace un tiempo en una conferencia de prensa explicando que, como piloto de combate, se encontró con un ovni en 1980 y que el ejército brasileño confiscó el video de la cámara de su arma. Clausen afirmó que, en enero de 1996, un avión de carga estadounidense despegó en secreto y voló a Brasil sin autorización de las autoridades de su país, donde llevó un “cargamento inusual” y luego partió hacia un lugar desconocido. Detalló el posible rastro de documentos que una misión de este tipo podría haber dejado y estimó que entre 30 o 40 estadounidenses tendrían conocimiento de la misma. ¡Clausen les rogó que presentaran la información que tenían!
Lo cierto es que el caso Varginha permanece como uno de los grandes misterios de la ufología latinoamericana tanto por la cantidad de testigos del hecho como por la participación de militares estadounidenses que se habrían llevado los restos del ovni y su tripulante con destino desconocido. Aldo Rebelo es un ex funcionario que pudo haber tenido acceso a información clasificada sobre este hecho por lo tanto su testimonio al respecto es legítimo y puede ofrecer claridad a lo que verdaderamente ocurrió en esa región de Brasil en 1996.
