El cometa 3I/Atlas es el tercer objeto interestelar detectado por la humanidad a comienzos de julio de este año. En las últimas horas alcanzó el perihelio con el Sol, esto es el punto más cercano respecto a nuestra estrella, que en este caso es de 210 millones de kilómetros aproximadamente. Esta es una oportunidad única para estudiar la anomalía que se hará visible nuevamente para nuestros instrumentos en diciembre de 2025 cuando salga del otro lado del cuerpo celeste más importante del Sistema Solar. La comunidad científica está atenta a todas estas cuestiones.

Y no puede faltar Avi Loeb, el astrofísico de Harvard que tiene la teoría de que 3I/Atlas podría ser en realidad una nave de origen extraterrestre que llegó de otra parte del universo para estudiar este vecindario cósmico. “Para una nave espacial, el perihelio es el momento óptimo para la aceleración o desaceleración mediante un impulso de un motor, gracias a la asistencia gravitacional del Sol. Esto también es cierto en el caso de una nave nodriza que libera mini sondas que maniobran hacia los planetas”, aseguró en Medium el experto.
Esta es la primera vez que un objeto interestelar como el 3I/Atlas es monitoreado por la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), algo que estará ocurriendo del 27 de noviembre de este año al 27 de enero de 2026. El dato es curioso porque este sistema es utilizado solamente para amenazas de impacto contra nuestro planeta, lo que no ocurre con este objeto en cuestión.
El desafío de 3I/Atlas
Avi Loeb aseguró que el perihelio con el Sol es una “prueba de fuego” para 3I/Atlas. “Si se trata de un cometa natural unido por fuerzas débiles, su calentamiento de 770 vatios por metro cuadrado podría fragmentarlo. Sin embargo, si fue fabricado tecnológicamente, como sugiere su alta abundancia de níquel en relación con el hierro, podría maniobrar o liberar mini sondas”, concluyó el experto.
Si bien 3I/Atlas podría resultar siendo un cometa natural, el objeto presenta ocho anomalías que le confieren una clasificación de 4 en la escala de Loeb, donde 0 corresponde a un objeto interestelar de origen natural y 10 a un objeto de origen tecnológico, dejando la puerta abierta a que se trate de una nave extraterrestre que está visitando el Sistema Solar, aunque no sabemos cuáles son sus intenciones. ¿Qué tal?
